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sábado, 10 de febrero de 2018

Pedro Cortezo, año 1910: El «forastero» le dijo que nuestro planeta era custodiado y protegido por seres de otros mundos desde hacía milenios. “Tuvimos que destruir el cometa Biela que iba a impactar contra vuestro mundo” “Uno de estos rayos alcanzó el planeta en la zona de Siberia, destruyendo un enorme terreno de bosque”.


Pedro Cortezo, año 1910: El «forastero» le dijo que nuestro planeta era custodiado y protegido por seres de otros mundos desde hacía milenios. “Tuvimos que destruir el cometa Biela que iba a impactar contra vuestro mundo” “Uno de estos rayos alcanzó el planeta en la zona de Siberia, destruyendo un enorme terreno de bosque”.



Los seres humanos… ¿son un plan preconcebido por los extraterrestres? Muy probablemente, si. Y tal vez, desde nuestra propia óptica, si mirásemos hacia el albor de los tiempos resultaría inconcebible; incluso fantasioso pensar que civilizaciones extraterrestres hayan sido capaces de trazar una hoja de ruta para un periodo de tiempo tan prolongado y en  planetas previamente seleccionados: Se necesita acondicionar astros de naturaleza rocosa donde el agua es un componente vital para luego y bajo esas condiciones favorables, las  civilizaciones extraterrestres lleven a cabo el experimento más importante y de mayor responsabilidad: Dar nacimiento a seres inteligentes que en un futuro relativamente lejano, ayudaran a interpretar “una realidad de infinitas posibilidades”.


Sin embargo, aquellas civilizaciones estelares en sus mundos y utilizando una tecnología mágica desde nuestra propia perspectiva, den por hecho como algo éticamente aceptable la posibilidad de desarrollar seres inteligentes como “herramienta para impulsar sus propios conocimientos”. Pero que mejor explicación a estos conceptos que un ejemplo aplicado a nosotros mismos: Con total seguridad, llegara el día que los seres humanos logremos construir robots extremadamente desarrollados. Frente a este hecho los terrestres hallaran en esas creaciones cibernéticas una inestimable oportunidad de conocimiento y sería lógico deducir que los humanos interrogaran en esas circunstancias a tales “seres de inteligencia creada” respecto a cuestiones transcendentales; tal como el modo para dominar la comunicación telepatía o tal vez, la formulación química utilizada para derrotar definitivamente el envejecimiento celular que irremediablemente termina llevándonos a la muerte.



Y es posible que esos mismos robots diseñados por seres humanos, poseerán una visión de la realidad muy distinta a como la entendemos los habitantes del planeta Tierra. Tal vez “las inteligencias cibernéticas” definirán de una forma natural cual es la estructura real de aquellos mundos dimensionales tan difíciles de entender para nosotros los seres humanos. Y si extendiéramos aún más todas estas posibilidades que nos brindarían inteligencias artificiales, se llegara a definir en un futuro relativamente cercano el mundo espiritual sobre unos conceptos que a primera vista pudieran parecernos extraños (Ahora entendemos la realidad de un modo lineal a nivel biológico, es decir, vivimos y dejamos de existir en un periodo de tiempo concreto, un segmento temporal limitado, mientras la propia Creación se mueve en lo atemporal). No es por tanto descabellado pensar que esas creaciones robóticas se atreverán “sin ningún rubor” a describir en un amplio concepto la idea Dios, “la Suprema Fuerza Creadora”, tal vez desde un punto de vista estadístico como una mera probabilidad de su existencia.

Esta pequeña introducción viene al hilo del contacto, allá por 1910, acaecido en Ojén (Málaga), cuando un humilde cabrero tuvo la suerte de conversar con un ser extraterrestre. Al poco de comenzar el siglo XX, Pedro Cortezo, un hombre de cualidades humanas extraordinarias, entabló conversación con un ser que le habló de los albores del planeta Tierra; de como su civilización ayudó a crear las condiciones de vida para que la Tierra llegase a lo que finalmente conocemos hoy en día.




Resulta curioso que aquel ser extraterrestre le diese a Pedro Cortezo, el humilde cabrero, una versión de lo ocurrido en Tunguska, Siberia, en las proximidades del rio Podkamennaya en el año 1908, cuando una gigantesca explosión aérea provocó el incendio y derribo de arboles en un área de 2.150 km2 .Fue aquella explosión  parecida, aunque muy superior en intensidad, a las armas termonucleares y sus efectos se hicieron notar a 400 km de distancia, haciendo caer  gente al suelo y rompiendo ventanas a esa distancia. Pasados unos años, en 1921, la Academia Soviética de Ciencias envió una expedición al epicentro de la explosión dirigida por el minerologo Leonid Alekseyevich Kulik, quien hallaría un área de devastación de 60 km de diámetro, pero curiosa y sorprendentemente, ningún cráter; un hecho que descartaría la teoría oficial que relacionaba el incidente con algún asteroide o cometa formado por hielo que habría impactado sobre la tundra siberiana.

Por el contrario, otras teorías oficiosas hablan de este fenómeno como la implosión de una nave nodriza extraterrestre que previendo su irremediable final, el comandante de la nave hubiese elegido aquel apartado lugar de Siberia para no provocar víctimas humanas llegado el inexorable momento. Se calcula que la explosión equivaldría a una bomba termonuclear de 30 megatones (30 millones de toneladas de TNT (trinitrotolueno) y comparativamente, para darnos una idea de la gigantesca explosión de Tunguska, las bombas de Hiroshima y Nagasaki fueron de entre 15 o 20 mil de TNT. (Fuente de la información Wikipedia).


He recogido el relato de la Revista Año Cero, un artículo escrito por Esteban Palomo, quien hace una investigación exhaustiva respecto de aquel contacto con seres extraterrestres. Solo añadir lo que en otras ocasiones he dicho: Los extraterrestres, por alguna razón, eligen a personas en muchas ocasiones humildes y de gran bondad y humanidad; sin preocuparles si acaso su mensaje llegara algún día a ser extensivo de conocimiento público. Alguien podría decir ¿Pero por qué no eligen a un periodista, por ejemplo, para impulsar una publicidad mayor de esos seres estelares? Se nos olvida lógicamente, que frente a estas cuestiones transcendentales utilizamos “nuestra lógica humana ante cuestiones de alcance extraterrestre”. Contrariamente a ello y en oposición a esos argumentos terrestres… ¿Qué ocurriría si esos mensajes se transmitiesen a individuos cuya moralidad fuese la más pura ambición, aunque se tratase de personajes con cierta publicidad mediática, es decir, famosos? Pues que seguramente esos mensajes extraterrestres llegarían a ser manipulados, tergiversados o silenciados y finalmente, como dice el refrán, sería peor el remedio que la enfermedad…





CONTACTO EXTRATERRESTRE EN 1910

SERES EXTRATERRESTRES REVELARON HECHOS FUTUROS A UN PASTOR DE OJÉN (MÁLAGA)
Pedro Cortezo, el pastor de la localidad malagueña de Ojén, mantuvo contactos con seres de otros mundos a principios del siglo XX. Lo sorprendente es que estos le confiaron varias profecías que se cumplieron, además de proporcionarle ciertas capacidades psíquicas. Muchos vecinos de la población todavía recuerdan al Bueno de Pedro, más conocido por el apodo de «El sabio». Esta es la historia…

Existe una pequeña población en la provincia de Málaga que sirvió de escenario para una serie de acontecimientos milagrosos, prodigiosos y enigmáticos de los que aún hoy se habla. Situado entre la sierra Blanca y la sierra de la Alpujarra se encuentra Ojén, un pueblo en medio de montañas, de casas blancas y calles angostas, donde sigue resonando, en el legado de su memoria, la figura de Pedro Cortezo, más recordado como Pedro «el Sabio».
Nuestro protagonista trazó su vida entre la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX. Era un hombre de campo, un cabrero que durante las jornadas dedicadas al pastoreo de sus animales solía perderse en la sierra que lo vio nacer y que conocía a la perfección. Gozaba de buena reputación ante los vecinos de Ojén, pues tenía fama de afable pese a su fornida condición física y mirada sufrida.


 Pedro era confiado y compasivo, siempre dispuesto a ayudar a cualquier ser vivo, humano o animal, que se encontrase en problemas. Según describe la memoria de su pueblo, destacaba por su sensibilidad, pues en aquel entonces eran pocos los que se emocionaban al contemplar el hermoso paisaje dibujado por la naturaleza o dedicaban su tiempo a otear el firmamento durante las largas noches de invierno.
Vivió la mayor parte de su vida junto a su mujer sin llegar a tener descendencia, y tampoco tenía
hermanos. Hombre de fe, solía frecuentar la iglesia y siempre compartía lo poco que ostentaba,
ya que su oficio le proporcionaba lo justo para vivir. Pedro Cortezo llevaba una vida tranquila, aunque no exenta de esfuerzo y sacrificio. No obstante, su rutina se vería quebrantada por un acontecimiento que cambiaría su vida para siempre.


 Tal como recuerdan los vecinos de Ojén, ocurrió durante un caluroso día de verano de 1910, cuando Pedro contaba con 40 años de edad. Aquella mañana, como siempre, se despertó muy temprano con la intención de pastorear sus cabras por la inmensidad del monte. Tras varias horas en aquel hermoso entorno, se acercó a un arroyo donde solía parar a descansar junto a sus animales. Allí encendió un cigarrillo mientras las cabras pastaban junto al reguero de agua. Los árboles cubrían la roca donde se apostaba y los ramajes y arbustos impedían ver en la lejanía. Solo el arroyo mostraba el claro sinuoso de su recorrido.

«HEMOS EVITADO EL FIN DE LA TIERRA»

Era un pastor acostumbrado a la naturaleza, así que sus sentidos estaban bien agudizados y era capaz de percibir cualquier alimaña que se aproximase a él o a sus animales. Sin embargo, no pudo sentir la llegada de un extraño individuo que pareció surgir de la nada. Llamaba la atención su figura estilizada y una vestimenta pegada al cuerpo. Según narró Pedro a varios amigos, «aquel forastero vestía como nunca antes había visto a nadie». El desconocido visitante entabló conversación con el atónito hombre, y comenzó a narrarle una increíble historia sobre la Tierra que atrapó inevitablemente la curiosa atención de éste. El «forastero» le dijo que nuestro planeta era custodiado y protegido por seres de otros mundos desde hacía milenios.
Cortezo, aunque curioso y atento gastaba de ingenuo, y su primer pensamiento es que se trataba de un individuo que «no estaba bien de la cabeza». Ni corto ni perezoso, así se lo hizo saber a su interlocutor, quien respondió que no estaba hablando con ningún demente, sino que pertenecía a «una raza muy culta y de moral perfecta». Pedro y aquel sujeto charlaron durante horas, mientras compartían algunas naranjas, un poco de queso y algo de pan que el pastor portaba en su viejo y deteriorado zurrón.


LOS ALIEN habrían disparado potentes rayos desde Deimos –un satélite de Marte- para partir en dos a un cometa que iba a impactar contra la Tierra, revelaron los «visitantes» a Pedro «el sabio».

Marte y sus dos satélites, Fobos y Deimos (el mas pequeño)
En aquella conversación, el «forastero» le reveló que en el más remoto pasado «ellos» cambiaron el ángulo de rotación del planeta de 90° a 113°, modificando también la trayectoria
de un gigantesco objeto cósmico para que impactase en la Tierra, dando lugar de este modo a las cuatro estaciones. También le contó que tuvieron que destruir un satélite de la Tierra para hacerla más habitable, y que hacia algunos años el cometa Biela Iba a impactar contra nuestro mundo, de modo que un equipo de científicos extraterrestres disparó unos rayos desde Deimos –el más pequeño de los satélites de Marte- para partir el cometa en dos y evitar una catástrofe que habría provocado la extinción de la especie humana y de otros animales. Sin embargo, uno de estos rayos alcanzó el planeta en la zona de Siberia, destruyendo un enorme terreno de bosque. El individuo le dijo a Pedro que ellos observaron cómo el Gobierno ruso se puso en contacto «con los sabios de la Sorbona y cómo éstos buscaron sin éxito alguno el cono de un uranolito (resto de bólido)» Sin duda, se estaba refiriendo al conocido evento Tunguska, que tuvo lugar en 1908 pero no se documentó hasta 1921, mucho después de la experiencia de Pedro. ¿Cómo pudo conocer nuestro protagonista tal suceso en un pueblo de Málaga en 1910?

En esa primera conversación, el visitante también reveló que tuvieron que destruir estrellas que emitían grandes cantidades de radiación que alcanzaban la Tierra, entre otras acciones con el fin de protegernos. Dicho esto, el misterioso individuo abandonó el lugar, no sin antes advertirle que volverían a verse.


PROFECÍAS CUMPLIDAS

Aquel encuentro resultó ser el preludio de otros tantos, en los cuales el extraño forastero transmitía al cabrero retazos de una ciencia impensable para la época. Según se recuerda, Pedro Cortezo comenzó a frecuentar la iglesia de una forma más asidua y su actitud impregnaba de sosiego, paz y sabiduría a todos los que le rodeaban. El hombre empezó a vaticinar acontecimientos futuros de los que afirmaba ser conocedor gracias a los seres con los que hablaba, porque el primer visitante dio paso a otros de similares características. En principio los vecinos lo convirtieron en epicentro de sus burlas, aunque el tiempo terminó demostrando que muchos de los eventos que pronosticó acabaron sucediendo. De modo que pasaron de reírse de él a llamarlo «el sabio», seudónimo por el que se le sigue recordando tras más de un siglo de aquel primer encuentro.
Los mayores de Ojén todavía rememoran las profecías de Pedro que se hicieron realidad, como cuando aseguró que el fuego iba a rodear el pueblo. Todos esperaban que se desencadenase un gran incendio, pero en realidad sucedió que en los siguientes años se produjeron pequeños fuegos que ciertamente formaron un círculo alrededor de la población, tal como había vaticinado «el sabio». También predijo que las montañas que rodean a Ojén, algunas de unos 1.000 metros de altura y completamente escarpadas, serían escalonadas hasta sus cumbres.
Esto era algo inaudito para un pastor de montaña que vivió entre finales del siglo XIX y principios del XX, ya que el conocimiento tecnológico de la época no daba para tanto. Sin embargo, en la década de los 90 se puso en marcha un plan de reforestación de la zona, y se escalonaron todos los montes aledaños a la localidad con el objetivo de repoblarlos.


También predijo una riada que llegaría a través de una de las calles que cruza el pueblo y que arrasaría con todo a su paso. Pocos le creyeron, pero al poco tiempo una fuerte tormenta provocó un movimiento de tierra que desvió un gran torrente de agua hacia la calle señalada por Pedro, provocando, tal y como había anunciado, graves daños.

Pero nuestro protagonista también era capaz de adivinar muertes y nacimientos, tal como recuerdan los mayores del lugar.

«ME IRÉ CON LOS COSMONAUTAS»

Los encuentros de «el sabio» con los extraños visitantes se hicieron cada vez más asiduos, pero pasado un tiempo dejó de compartir con sus vecinos estas experiencias, a la vez que daba muestras de nuevas capacidades aparte de las proféticas, como las sanadoras. Esto le proporcionó una enorme fama no solo en su pueblo, sino también en otros aledaños. Muchos acudían al humilde pastor para que pusiera fin o al menos disminuyera la gravedad de sus males. Desde Guaro, Monda, Coín, Alhaurín el Grande, lstán o Mijas, entre otros, visitaban a Pedro aquellos que sufrían alguna enfermedad.
Éste los atendía, siempre sin descuidar su oficio de cabrero, porque no quiso enriquecerse con
sus capacidades. Hizo de consejero, profeta y sanador, aunque jamás llegó a satisfacer la duda que todos le planteaban: ¿Quiénes eran esos seres con los que se comunicaba? ¿Se trataba de ángeles o de habitantes de otro planeta?
Pedro «el sabio» se mantuvo siempre firme, defendiendo sin tapujos la existencia de estos guardianes de la Tierra que le transmitían su amor por la naturaleza, el planeta y el universo. Como explicamos, su historia traspasó las fronteras que trazan las montañas de Ojén.


“El periódico malagueño Sur publicó un reportaje en 1968 sobre las aventuras del cabrero”

En la hemeroteca encontramos un viejo artículo dedicado a su figura, publicado en el diario Sur de Málaga el 26 de enero de 1968. En el reportaje, basado en las declaraciones de aquellos vecinos que recordaban las andanzas de «el sabio», leemos lo siguiente: «Y éste habló en cierta ocasión a sus familiares de un largo viaje que iba a emprender con los desconocidos cosmonautas ... Él, quizá, no retornase jamás a la Tierra, pero (decía) que nadie llorase, porque en el infinito todo es posible».


UN AMIGO EXTRATERRESTRE

Casi un siglo después del primer encuentro de Pedro con el enigmático individuo, Ojén volvió a ser epicentro de una aparición insólita. En este caso, el protagonista fue Marino Amaya, un prestigioso escultor leonés afincado en la localidad malagueña.
Ocurrió el 26 de septiembre de 1996 aproximadamente a las nueve de la noche, cuando Marino
enjaulaba a los perros en un terreno de su propiedad. De repente, observó una extraña luminaria que cruzaba el cielo nocturno sobre la serranía. Momentos después de aquel avistamiento comenzó a percibir un ruido, señal inequívoca de que «algo» estaba dentro de su propiedad.
La zona es frecuentada por jabalíes, zorros, jinetas y otras alimañas, pero aquel sonido logró que el escultor se estremeciese. Incluso pensó que se trataba de alguien con no muy buenas intenciones. A pesar del miedo, el escultor decidió aproximarse lenta y prudentemente hacia los arbustos de donde procedían los ruidos. En cierto instante, Marino se giró, porque una potente y cegadora luz llamó su atención. De aquella luminosidad emergió un diminuto ser de unos noventa centímetros de estatura, muy delgado y cuyos largos brazos le llegaban hasta las rodillas.
Aparentemente, la figura carecía de ropas, sus pies eran grandes y planos, su piel rojiza brillaba en mitad de la noche y en su inexpresivo rostro resaltaban dos grandes ojos azules.

Acto seguido, el ser se desplazó levitando hasta una roca cercana a Marino y comenzó a revelarle el porqué de su visita. Dijo que se había presentado ante el escultor por su naturaleza buena y bondadosa. Además, al igual que en el caso de Pedro «el sabio», aseguró que procedía de una cultura lejana que se preocupaba profundamente por el planeta Tierra.


Tras aquel encuentro, que no se alargó más de media hora, Marino volvió a establecer contacto con el humanoide en repetidas ocasiones. Este le revelaba mensajes referidos al cuidado de la Tierra y algunas predicciones como la de un terrible atentado que iba a tener lugar en España en 2004, y que muchos vinculan con el ocurrido el 11 de marzo de ese año en la madrileña estación de trenes de Atocha.
Como recuerdo de su misterioso interlocutor, Marino Amaya decidió realizar una escultura de «mi amigo alíen», tal como grabó en una placa a los pies de la talla. Aquella figura despertó ciertas discrepancias en el pueblo de Ojén. Lamentablemente, nuestro protagonista falleció en
2014, llevándose el secreto de sus asombrosas experiencias.

El escultor Marino Amaya junto a la escultura dedicada al extraterrestre

ESCULTURA ALIENIGENA

Resulta curioso que la historia de Marino Amaya (a la derecha), ocurrida en 1996, es menos recordada que la de Pedro «el sabio», que data de 1910. Lo que sí tienen presente los vecinos de Ojén es el conflicto generado por la escultura del extraño visitante que realizó Amaya y que se colocó a la entrada del pueblo junto a una placa con el título de «El ángel que vino del cielo», y en la que también se podía leer el siguiente mensaje: «A mi amigo alíen, que vino a mí en la noche del 26 de septiembre de 1996, en estas montañas de Ojén».

El investigador Esteban Palomo, autor de este reportaje de la Revista Año Cero,  en el lugar donde estuvo la escultura dedicada por Marino Amaya al extraterrestre con quien contactó.
La escultura descansó en el mirador de la localidad, pero no todos estuvieron de acuerdo. No pasó demasiado tiempo hasta que desapareció. Sin embargo, Marino Amaya, empeñado en mostrar a la criatura con la que compartía un incomprensible vínculo, volvió a realizar otro molde de similares características para exhibirlo de nuevo en el municipio. Lamentablemente, también robaron esa segunda figura, fiel reflejo del humanoide con el que Marino Amaya estableció contacto. A día de hoy, el paradero de ambas estatuas sigue siendo desconocido.


Paco Manuel Vazquez (antiguo alcalde de Ojén, Malaga)

ASOMBROSAS CAPACIDADES

Paco Manuel Vázquez,  antiguo alcalde de Ojén, conoció durante su mandato a Marino Amaya, con quien conversaba sobre sus asombrosos encuentros con el enigmático y pequeño ser. El exregidor recuerda que Marino acudió a su despacho con la idea de realizar una escultura del pequeño visitante para donarla al pueblo. Manuel enseguida vinculó este hecho con el de Pedro «el sabio», del que tanto le habían hablado su madre y sus tíos. Le contaban que su abuela sufría una grave dolencia a la que nadie encontraba solución, así que acabaron acudiendo a Pedro Cortezo, no sin ciertas dudas, aunque eran muchos los vecinos que avalaban las extraordinarias dotes de «el sabio». Paco Manuel rememora para nosotros aquella historia: «Mi familia buscó la ayuda de Pedro Cortezo, y él, sin que nadie pudiese explicarlo, sanó a mi abuela de su enfermedad. He crecido con este relato, al igual que con aquellos sobre sus profecías, y que con el paso del tiempo se han ido cumpliendo ante la mirada de mis paisanos».





domingo, 7 de enero de 2018

EL MISTERIO DE LA MUJER SIN ROSTRO: La nave espacial los estaba aguardando en un claro del bosque. Los escalones para ascender a la misma parecieron materializarse a medida que subían por ellos para volver a desvanecerse a continuación. No se veía en ninguna parte ni soldaduras ni ningún género de junturas. El interior estaba iluminado con una luz tenue.

EL MISTERIO DE LA MUJER SIN ROSTRO: La nave espacial los estaba aguardando en un claro del bosque.  Los escalones para ascender a la misma parecieron materializarse a medida que subían por ellos para volver a desvanecerse a continuación. No se veía en ninguna parte ni soldaduras ni ningún género de junturas. El interior estaba iluminado con una luz tenue.


 ¿Cómo se presentan los extraterrestres frente a los seres humanos? ¿Pueden infundirnos miedo? La respuesta tiene cierta complejidad, ya que su morfología y apariencia física están condicionadas a su origen planetario. Posiblemente, la cuestión de cómo reaccionan los seres humanos frente a estos seres llegados de mundos lejanos sea un factor muy a tener en cuenta a la hora de iniciar cierta comunicación o tal vez, llegado el momento, para transmitirnos oficiosamente un mensaje que esas civilizaciones consideren necesario”.


 A través de testimonios de contactados como el peruano Sixto Paz Wells, una gran parte de los extraterrestres, tales como los habitantes de Ganimedes (satélite de Júpiter), son humanos como nosotros mismos; pero también existen otros de apariencia  reptiloide  originarios de Alfa Draconis, constelación de Draco y algunos otros tienen la clásica apariencia antropomorfa descrita por infinidad de testigos, es decir, son macrocéfalos y de pequeña estatura; incluso alguno de ellos son de origen vegetal creados por manipulación genética; tal es el caso de aquellos seres al servicio de “ los otros habitantes humanos” de Alfa Centauro A*.

*(Según consta en documento que circula por Internet y posiblemente extraído de alguna Agencia de Seguridad, dice así: …La segunda raza es una forma vegetal extremadamente inteligente, creada por ingeniería genética por la primera pero que a pesar de su naturaleza tiene una apariencia antropomórfica. Su altura es inferior a 1,5 metros y su piel posee una tonalidad verdosa oscura, su morfología es exacta a la de los relatos de abducciones por lo que han venido a denominarse grises en el argot ufológico. Se comportan de forma totalmente gregaria con respecto a la primera raza y son usados como mano de obra logística y para pilotar sus artilugios espaciales).


Constelación de Draco.
Hasta la fecha, se han contabilizado más de 70 razas extraterrestres distintas que visitan la Tierra; la mayoría de ellas son pacíficas y respetan el libre albedrio de los terrestres; civilizaciones dedicadas principalmente al estudio científico de nuestro planeta. Esa no inferencia estaría recogida dentro de una Ley Universal Superior por la cual se prohíbe interferir sobre otros seres cuya evolución sea menor, evitando clara e implícitamente dañar “esa evolución natural y necesaria en todas las criaturas hacia planos superiores de conciencia”. Sin embargo, en contraposición, también existen “ciertas normas morales que en muchas de esas mismas civilizaciones estelares les obligan a tutelar, en la media de lo posible, el desarrollo de civilizaciones menos evolucionadas”.

Este hecho puede parecer una contradicción: venir de mundos lejanos y permanecer como meros espectadores, y a la vez sugerir pautas que no se entiendan como imposiciones morales o de cualquier otra índole. Extrapolando a nosotros mismos, servirían estas preguntas a modo de ejemplo… ¿Actuamos correctamente los seres humanos en la Amazonia, arrasando el medio natural? ¿Debemos intervenir sobre las tribus que lo habitan desde miles de años atrás? ¿Cómo se puede ayudar a los indígenas, frente a hechos tales como las enfermedades, sin romper su libre albedrio? ¿Actores o espectadores?


Dicho todo esto, una de las dificultades a las cuales posiblemente se enfrenten los extraterrestres, sea evitar un primer rechazo a la hora de entablar algún tipo de comunicación con los habitantes del planeta azul; máxime si tenemos en cuenta, que en la psique humana, la imagen inculcada a través del cine por los desinformadores y las elites de poder mundial, sea la de unos seres de aspecto horripilante que vienen a conquistar la Tierra (Películas tales como La Guerra de los Mundos o Independence Day se mueven en esa línea). Por ejemplo, en la abducción de Jim Sparks*, los extraterrestres optaron por ocultar su rostro mediante un holograma, para evitar, sin duda, algún tipo de rechazo.

*(En la entrevista realizada por Linda Moulton Howe al abducido Jim Sparks, este narraba como se enfrentó con una realidad ajena a su conocimiento: …Había doce criaturas humanoides altas de pie en un círculo casi completo en el cual yo era una parte. Las criaturas parecían medir más de un metro ochenta. Todas ellas tenían sus cabezas giradas hacia el alienígena que se encontraba justo a mi lado izquierdo. La única fuente aparente de luz se encontraba en el rostro de esta criatura, como un holograma de un rostro humano superpuesto y brillando en la cara del alienígena. Radiaba luz, y esto lo hacía para disfrazar su verdadera apariencia. Había hecho esto para hacerme sentir menos inquieto. Las criaturas no tomaron en consideración que a medida que este rostro holográfico hablaba y movía sus labios, no había sonido audible).

Por ello, he traído en esta ocasión un relato en el cual, extraterrestres se presentan a los seres humanos dentro de una ambigüedad manifiesta: La belleza y ocultación al mismo tiempo; seres sin rostro pero que infunden sentimientos agradables a los seres humanos. He aquí el relato.

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Brinsley Le Poer Trench
Del libro La eterna cuestión: LOS OVNIS, de Brinsley Le Poer Trench

EL MISTERIO DE LA MUJER SIN ROSTRO

La historia de los OVNIS no es solamente una historia en la que intervienen gentes procedentes del espacio. Hay en ellaotras misteriosas facetas que enriquecen el tema: «ruedecillas que giran dentro de ruedecillas».
En la primera parte de este libro se trataba del misterio que envuelve los motivos que hacen que la cuestión de los OVNIS sea el secreto mejor guardado del mundo. En la segunda parte se indicaba una estrecha conexión con lo paranormal. Ahora bien, en esta tercera parte se establece una posible relación, una «progresión» incluso, entre las misteriosas primitivas naves aéreas, los aparatos voladores fantasma de los años treinta y los cohetes fantasma de 1946, que conducen al fenómeno moderno de los OVNIS.

Aparte de esto, durante los últimos años han ocurrido hechos muy extraños a gentes de todo el mundo. Se ha hecho cada vez más evidente que los tripulantes de los OVNIS proceden de muchos puntos. Es posible que algunos vengan del espacio exterior.
Y los hay que vienen de universos invisibles o de otros continuos espacio-tiempo ajenos al nuestro. Algunos de los visitantes pueden llevar buenas intenciones; otros, ser neutrales; otros, finalmente,abiertamente hostiles.

Teniendo presentes estas consideraciones no han de extrañarnos las curiosísimas experiencias por las que pasaron últimamente en Ohio dos señoras muy respetables (62). Estas dos extraordinarias historias de contacto son más inexplicables que todo lo que llevamos descrito hasta aquí en el presente libro. No obstante, si se incluyen aquí es porque este género de contacto está haciéndose cada día más habitual. John A. Keel, en UFOs: OperationTrojan Horse, refiere un considerable número de lances de este mismo tipo. Merecen, de todos modos, un cuidadoso estudio y constituyen una de estas misteriosas facetas citadas anteriormente.

(62) Contact USA magazine, abril de 1970

OVNI sobre Ohio, USA.
Una de las muchas «ruedas dentro de otras ruedas». Durante las dos últimas semanas de julio y las dos primeras semanas de agosto de 1969, hubo en Ohio, Estados Unidos, mucha gente que se quejó de interferencias en la recepción de los programas de televisión. Aparatos que funcionaban en blanco y negro se pusieron de pronto a emitir en color, mientras que los aparatos preparados para presentar televisión en color ofrecían unos colores fantásticos, jamás presenciados hasta aquel momento. Se escuchaban, además, voces que nada tenían que ver con el programa presenciado. Durante este período específico hubo también muchas noticias referentes a OVNIS.

Posteriormente, el primer lunes de agosto, una mujer que residía en la parte de West Hill, Mrs. Dollie Hansen, de Westward, West Akron, telefoneó a Mrs. Madeline Teagle, presidente de Contact (USA) -que forma parte de la organización mundial de los OVNIS- para manifestarle haberse puesto encontacto con los ocupantes de un OVNI y decirle que esperaba que, para el jueves siguiente, emprendería un viaje.

Mrs. Teagle le pidió que volviera a llamar cuando hubiera finalizado el viaje en cuestión. Le pidió, además, a Mrs. Hansen que rogara a sus acompañantes que permitieran también asistir al viaje a otros individuos que deseaban emprender un periplo en una nave espacial: un niño y otras dos personas.
Mrs. Hansen volvió a llamar el viernes siguiente. Antes de recibir su llamada, Contact (USA) poseía un informe facilitado or uno de los vecinos de aquella dama según el cual, alrededor de las dos de la madrugada, se habían despertado al percibir una luz sumamente intensa y, al mirar por la ventana, habían observado dela casa de la acera de enfrente, es decir, la casa en donde vivía Mrs. Hansen, se encontraba iluminada con una luz de cegadora intensidad. Era tal su brillo que podía apreciarse la casa con todo detalle.

Lo primero que se les ocurrió fue que se había producido una explosión. Después, al no escuchar ningún ruido los testigos del hecho y viendo que persistía la luz con igual fulgor, comenzarona pensar que estaban presenciando algo sumamente extraño.
He aquí, pues, por qué telefonearon a Mrs. Teagle al día siguiente y le comunicaron el extraño suceso, sabiendo que podía interesarle y que quizás estuviese en contacto con los OVNIS.
Mrs. Hansen relataría por teléfono aquel viernes por la mañana una historia de lo más extraordinario.

Alrededor de medianoche toda su familia estaba completamente dormida, aunque no ella, que seguía despierta, y así se mantuvo hasta alrededor de las dos de la madrugada, momento en que alguien llamó a la puerta de la casa. Fuera aguardaba una muchacha, extraordinariamente bien formada, con «la cabellera más hermosa que he visto en toda mi vida. Eran unos cabellos de un color castaño oscuro, casi negro, pero tan brillantes y especiales que los reconocería al momento si volviera a verlos, fuera donde fuera».
Pero esta muchacha tan extremadamente hermosa no tenía nada, no presentaba rasgo alguno, en el lugar donde hubiera debido tener la cara. A pesar de ello, la mujer habitante de la Tierra no sintió ningún miedo y se dirigió sin ambages a la visitante.

En la calle aguardaba un coche negro. Dentro de él había dos hombres, sentados en el asiento delantero. En el lugar donde normalmente está el guardabarros, había una caja grande, de color rojo. A Mrs. Hansen le dio la sensación de que aquello servía para establecer comunicación con la nave espacial.

Así que el coche se puso en marcha, una niebla de un color gris o negro empezó a envolver el coche, tanto por dentro como por fuera. La razón, le explicaron, obedecía a la necesidad de que nadie les viera partir y la viajera no advirtiera tampoco qué rumbo emprendían.
(Se observan aquí ciertas similitudes con el caso del japonés,director de Banco, que presenció, al igual que sus acompañantes,cómo era envuelto en una niebla blanca el coche que les precedía,antes de desaparecer de su vista. Tal vez en aquel coche viajara, pues, un ser ajeno a nuestro planeta. Véase, para más detalles,el capítulo VIL)


La nave espacial los estaba aguardando en un claro del bosque. Mrs. Hansen recordaba que tuvieron que atravesar andando unas tierras pantanosas y porosas antes de llegar a la nave. Los escalones para ascender a la misma parecieron materializarse a medida que subían por ellos para volver a desvanecerse a continuación. No se veía en ninguna parte ni soldaduras ni ningún género de junturas. El interior estaba iluminado con una luz tenue.

Alrededor de las dos y media de la madrugada, la nave recogió a un niño lisiado en East Akron, así como a otras dos personasmás en localidades próximas. Eran las personas para quienes Mrs. Teagle había solicitado el privilegio de aquel viaje, en el caso de que ello fuera posible.

Poco después que Mrs. Hansen llamara para hacer la descripciónde los hechos ocurridos, telefoneó también el niño. Según dijo, el jueves por la noche tuvo la profunda impresión de que haría un viaje en un OVNI. (Ver el capítulo XIII para las consideracionesexpuestas en torno a la Telepatía y descripción decasos similares.)
Por lo tanto, se había bañado, vestido con un pijama nuevo y había permanecido sentado en el sofá hasta alrededor de las dos y media, a la espera de quedarse dormido. Alrededor de las diez de la mañana siguiente, despertó en el mismo sitio.

Dos semanas después de este curioso incidente, otra mujer, Mrs. Joyce Vellacca, de Killian Road, South Akron, telefoneó a Contact (USA) para comunicar que ella y su marido habían salido la noche anterior a comer una hamburguesa cuando advirtieron de pronto una enorme bola de luz, de grandes dimensiones y de un color rojo anaranjado, por la parte sudeste del cielo, cerca de Goodyear Aerospace. Esta bola no variaba de tamaño, situación ni forma, pero parecía ir variando de rojo a naranja, pasando por el blanco, para retornar a la misma disposición decolores.
Al regresar a su casa y después de haber estacionado el coche observaron que el objeto seguía en el mismo lugar del cielo. Se quedaron en la parte exterior de la casa para ver qué hacía el OVNI, puesto que entonces habían decidido ya que aquello no podía ser ningún avión ni tampoco un foco de luz de origen conocido.


Instalaciones de Good Year Aerospace, 1958
Mrs. Vellacca manifestó que, cuando observaron por vez primera aquella luz, eran exactamente las doce y veinte de la noche y que a la una y media en punto la luz se extinguió.
(«Se extinguió»: otro ejemplo de desmaterialización. Véase capitulo IX.)

El señor y la señora Vellacca penetraron en su casa, pero estaban tan impresionados por lo que acababan de ver que no pudieron acostarse y se quedaron charlando hasta las cuatro dela madrugada. A esa hora, el señor Vellacca quiso acostarse para tratar de dormir.
Su esposa optó por tenderse en el sofá y descabezar un breve sueñecito. Sin embargo, apenas se había tendido cuando una fuerte ráfaga de viento vino a colarse por las cortinas, entreabriéndolas.

Se levantó de un salto a cerrar la ventana, pero se quedó clavada en el sitio. Según explicaba la señora Vellacca, no podía moverse. Se encontraba literalmente paralizada en el sitio. Y ... de pie, al otro lado de la ventana, se veía una mujer, de tipo estupendo, con una cabellera espléndida, de color castaño oscuro, casi negro. La cabellera más hermosa que había visto ensu vida.
-Si alguna vez vuelvo a ver aquellos cabellos -comentó-, los identificaré al momento, porque no los he visto nunca en un ser mortal.
No obstante, aquella mujer no presentaba rasgos detectablesen el lugar donde hubiera debido tener la cara.

Lo raro es que, cuando la señora Vellacca se recuperó de suhierática inmovilidad, había desaparecido la visitante. Se precipitó a la calle, pero por muchas luces que encendió para iluminarla zona, no vio nada que le llamara la atención. Entonces oyó una especie de agudo gemido, muy parecido al que emiten lasmotocicletas, si bien cuando lo producen éstas el sonido se prolonga hasta el momento en que termina un fuerte estallido. Pero no era éste el caso. En lugar de ello, el ruido fue cobrando una penetrante frecuencia hasta llegar a un punto en que dejó de oírse. Los perros del vecindario armaban una algarabía de treinta mil diablos.


Poco tiempo después, la señora Teagle y otros miembros de Contact (USA) visitaron la zona e inspeccionaron el terreno que circunda la casa de los señores Vellacca. Bordeando el campo de
Golf Firestone hay un pequeño bosquecillo. Dentro de este bosque hay un campo de maleza, a continuación del cual se encuentra la casa.

Según informa la señora Teagle, el bosque concuerda perfectamentecon la descripción que posteriormente hizo la señora Dollie Hansen del lugar al que fue conducida en el coche negro para subir a bordo del OVNI. Era justamente al lado del gran abeto, junto al cual hay una hilera de arbustos que ella tomó por agracejos, pero que en realidad eran arándanos, de hoja muy parecida.

El mismo terreno poroso y pantanoso por el que caminaría para llegar hasta la nave.Nos encontramos ante otro misterio. ¿Cuál era la finalidad de los dos contactos? ¿Por qué el segundo, en cierto modo, erró el tiro? ¿Por qué el rostro de la mujer con hermosa cabellera carecía de rasgos faciales? ¿Es que utilizaba algún tipo de máscara? ¿Se desprende alguna lección de todas estas circunstancias?


Ha habido otros encuentros de seres sin rostro. Nos hallamos ante una nueva fase de la saga de los platillos volantes. Ante algo que merece reflexión. Tiene que haber forzosamente una razón para hechos tan extraños.
Son muchos los encuentros con lo que hemos acabado por llamar «humanoides». Por lo general se trata de seres de escasa talla, ataviados con lo que a primera vista parecen «trajes espaciales», compuestos de una sola pieza. Suele encontrárseles recogiendo muestras de nuestra fauna y, al ser descubiertos por los seres terrestres, se desvanecen velozmente en el aire. Es muy posible que se trate de unos entes parecidos a robots, al servicio de una raza superior.
De todos modos, cuando los entes reales hacen acto de presencia,se trate de «buenos» o de «malos», tienen buen cuidadoen disfrazarse.

En cualquier caso, hay aquí mucho que desechar. La saga de los platillos volantes no es cosa tan fácil como parece. Se esbozan grandes directrices, pero sigue habiendo vastos espacios inexplorados.


viernes, 8 de diciembre de 2017

Construcciones extraterrestres sobre la Luna

Construcciones extraterrestres sobre la Luna



¿Hay construcciones extraterrestres sobre la Luna?: Podría decirse que sí, guiándonos por los acontecimientos ocurridos a muchos astronautas rusos y americanos. Hay demasiadas casualidades que nunca deberíamos obviar, por ejemplo la sincronicidad rotación-traslación de la Luna respecto a la Tierra, un hecho que presenta al satélite “natural” de la Tierra siempre con la misma cara… tal vez porque de ese modo, la cara oculta de la Luna sea un lugar perfecto para construir bases extraterrestres y evitando de este modo, que mediante telescopios, fuese posible observar esas edificaciones no humanas de forma directa desde la Tierra.




Algunos científicos dan pequeños pasos, insinuando tímidamente que el astro más cercano a la Tierra, aquel que tanta fascinación ha ejercido sobre los seres humanos desde tiempos remotos, sea de origen artificial… Y tal vez pueda parecer una teoría descabellada… como dirían los científicos adoctrinados; sin embargo, civilizaciones extraterrestres millones de años más desarrolladas que los humanos han de tener en sus manos tecnología que se nos presentaría ante nuestros ojos como mágica.

Por ejemplo, en Internet circula un documento relacionado con los habitantes de Alfa Centauro A que dice lo siguiente:

“Procedencia y características: Las dos razas extraterrestres tienen sus orígenes en el Sistema planetario de Alfa Centauro A, a casi 4.3 años luz y que es una estrella muy similar a nuestro sol, se les conoce una colonia en Tau Ceti a 11,5 años luz. La primera es una especie casi idéntica al ser humano y habita en tres de los seis planetas de su sistema. Su nivel tecnológico le ha permitido situar a los astros en una misma órbita, permitiendo así su colonización gracias a las óptimas condiciones.”

(Transcripción completa sobre los habitantes de Alfa Centauro A en : http://elmensajedeotrosmundos.blogspot.com.es/2012/10/transcripcion-documento-habitantes-de.html )

La Luna cumple una función decisiva para el mantenimiento de la vida sobre el planeta azul, digamos que “modula” la rotación de la Tierra mediante la atracción gravitatoria sobre nuestro planeta; y ello viene dado ya que básicamente “atrae la masa liquida de nuestros océanos” al igual que lo hace el Sol. Entonces podría decirse, que de no existir la Luna, la única atracción gravitatoria del Sol crearía “mareas vivas” en una sola dirección vectorial y tal vez, intuyo, las inteligencias extraterrestres previeron en su momento que podría producirse "todo tipo de oscilaciones desequilibrantes en nuestro planeta" y que ello no ayudaría precisamente  “al desarrollo adecuado para evolución de la vida”, en otras palabras, era necesario dotar a la Tierra de un "satélite natural".




Según una revista soviética, la sonda Lunar Orbiter 2 fue lanzada por los norteamericanos el 6 de noviembre 1962 con el fin de fotografiar zonas de la Luna, donde posteriormente alunizarían las sondas Surveyor y las misiones tripuladas Apolo (Neil Armstrong descendió del modulo lunar Eagle y piso por primera vez la Luna el 20 de julio de 1969 en el Mar de la Tranquilidad, quien dijo la famosa frase de "Un pequeño paso para un hombre, un gran salto para la Humanidad"); dicha sonda norteamericana habría fotografiado dos filas alineadas de obeliscos y que la prensa comparó con las Agujas de Cleopatra*. Sin duda, aquello evidentemente no tenía un origen natural, pero como sucede en estos casos, se silenció rápidamente.


Aguja de Cleopatra en el Central Park, Nueva York
*(Las Agujas de Cleopatra (Cleopatra's Needle) es el nombre anglosajón de una pareja de obeliscos ordenados esculpir por el faraón Tutmosis III en el siglo XV a. C. Inicialmente se erigieron en la antigua ciudad de Iunu, la “Heliópolis” de Egipto. Posteriormente fueron trasladados a Alejandría, por deseo de César Augusto. En el siglo XIX fueron trasportados a Londres y Nueva York respectivamente.
La palabra “obelisco” proviene del término griego obeliskos, que es diminutivo de obelos y significa “aguja”, pero, a pesar de su nombre, las Agujas de Cleopatra (Cleopatra's Needle) no tienen relación con la reina gobernante de Egipto Cleopatra. FUENTE: Wikipedia.)

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Del libro La eterna cuestión: OVNIS, de Brinsley Le Poer Trench

EL MISTERIO DE LA LUNA

Fuimos muchos los que nos sentimos subyugados ante aquel magnífico filme titulado2001: una odisea del espacio, realizado por Stanley Kubrick y Arthur C. Clarke. Quienes lo hayan visto recordarán aquel monolito cristalino que surgía misteriosamente en la Luna y otros planetas en el curso de la película.
Aquella imagen revivió en el recuerdo al aparecer la siguiente noticia en el Daily Telegraph del 10 de julio de 1970:

«El misterio de las torres lunares, por nuestros corresponsales en Nueva York
Ayer se dio la noticia de que las fotografías de la superficie de la Luna revelan la presencia de objetos que parecen haber sido colocados donde se encuentran por manos de seres inteligentes.»Según se dice, las fotografías tomadas hace cuatro años por las naves espaciales Lunar-9, de Rusia, y Orbiter-2, de los Estados Unidos, revelaron unas misteriosas torres lunares.


Obeliscos sobre la Luna. (la proyección de sus sombras son determinantes).

Estas manifestaciones aparecieron en la revista Argosy, que decía que las naves espaciales rusa y americana habían fotografiado grupos de objetos sólidos ubicados en dos lugares muy distantes entre sí.
“Estos dos grupos de objetos están dispuestos según un esquema geométrico concreto y parecen haber sido colocados de esta manera por seres inteligentes.”
Las fotografías tomadas por el Orbiter-2 mostraban lo que parecían las sombras de ocho torrecillas puntiagudas, de forma parecida a la llamada Aguja de Cleopatra.

Mrs. Judith M. Magee, en sus escritos publicados en Australian Flying Saucer Reviewacerca de estas misteriosas torretas, manifiesta que el ingeniero espacial soviético Abramov ha llevado a cabo un «análisis geométrico extremadamente sorprendente de la disposición de tales objetos, los cuales obedecen a un esquema conocido en el antiguo Egipto con el nombre de abaka. Declaraba que los centros de las torretas del abaka lunar tienen precisamente una disposición exacta a los ápices de las tres grandes pirámides».

De hecho, en el curso de los últimos años, muchos astrónomos aficionados han venido observando multitud de objetos móviles y estáticos, así como luces, en la superficie lunar. Se habló, por ejemplo, del controvertido «puente de la luna», observado primeramente por el difunto John J. O'Neill, antiguo editor científico del New York Herald Tribune.
A través de su telescopio vio un gigantesco puente que se hallaba tendido sobre el Mare Crisium. Este hecho ocurría en julio de 1953. Astrónomos de todo el mundo se burlaron de su afirmación. Un mes más tarde, el difunto doctor H. P. Wilkins, conocido especialista británico en todo lo relacionado con la Luna, confirmaba que había contemplado aquel puente, si bien éste no tenía la magnitud que O'Neill le atribuía. Lo extraordinario del caso del puente de la Luna es que, pese a que los astrónomos habían estado observando por espacio de años aquel punto en cuestión, nadie lo detectara hasta entonces.


Construcciones sobre la Luna 1 de 3




Construcciones sobre la Luna 2 de 3




Construcciones sobre la Luna 3 de 3


No obstante, ahora se nos dice que el puente ya no está en su sitio.
Posiblemente no todo el mundo sepa que nuestros astronautas observan continuamente la presencia de OVNIS en sus excursiones por el espacio. Es cosa que viene produciéndose desde hace años.
El comandante Robert White se apuntó un récord de altitud al subir con un avión cohete US X-15 hasta 314.750 pies con fecha 17 de julio de 1962. Según la revista Times, el comandante White de pronto comenzó a vociferar a través de su aparato de radio mediante el cual establecía contacto con la Tierra: « ¡Aquí arriba hay cosas!» Un gran objeto había pasado volando junto a su aparato a 3.800 millas por hora. Después lo rebasó y desapareció ante él.

Cuando el astronauta Gordon Cooper realizaba su decimoquinto vuelo orbital alrededor de la Tierra el 16 de mayo de 1963, informó al control de tierra cuando pasaba volando sobre Australia de que un objeto brillante de color verde se aproximaba a su nave espacial. Los de tierra pudieron apreciar igualmente dicho objeto.
En una obra anterior pasábamos revista a los OVNIS observados por los astronautas y nos demorábamos un tanto sobre el tema, pero ahora vale la pena reconsiderar este dato. Según un artículo de la revista Saga, el doctor Garry Henderson, destacado científico dedicado a la investigación espacial en el campo de la Dinámica General, declaraba que todos los astronautas americanos han visto OVNIS, si bien se les ha rogado que no hablen de la cuestión a nadie.


Estructuras en la Luna, del programa de TVE Al otro lado, 1975




Estructuras en la Luna, Parte 1 (Tercer Milenio TV)


Estructuras en la Luna, Parte 2 (Tercer Milenio TV)

Tal vez el gran público no lo advierta, pero se puede censurar la transmisión de las conversaciones sostenidas con los astronautas por el control de tierra mediante el sistema de la cinta diferida, que concede un lapso de dos o tres minutos entre la transmisión en el Control de la Misión, de Houston, y la continuidad de la emisión en las casas particulares.

De hecho, los radioaficionados -o los «radio hams», que es como se les conoce popularmente-operan a diferentes frecuencias y, por tanto, captan a veces estos fragmentos de diálogo censurados.
Relacionado con esto, circula una historia referente al equipo del Apolo 11. Parece que Neil Armstrong y Buzz Aldrin observaron algo muy espectacular en la Luna y que su Conversación sostenida acerca del hecho fue eliminada de la emisión directa por medio de la técnica de la cinta diferida que acabamos de mencionar, si bien hubo algunos radioaficionados que captaron el citado fragmento de diálogo. Es muy posible que ocurriera tal cosa dados los hechos comprobados que ya hemos expuesto; quizá, si alguno de estos aficionados oyó algo interesante al respecto, querrá informarme del hecho.
Con todo, parece que hubo OVNIS que acompañaron al Apolo 12 durante una parte de su viaje a la Luna.

OVNI y Apolo XVI

He aquí una cita procedente de la revista Saga:
«La noche del viernes 14 de noviembre de 1969, los observatorios de toda Europa contemplaron dos luces destellantes muy intensas, no identificadas, en las proximidades del rumbo seguido por el Apolo 12, el cual situaría el segundo equipo de astronautas americanos en la Luna.
»Con ayuda de potentes telescopios, pudo observarse que un objeto seguía la nave espacial en tanto otro parecía desplazarse delante de él. Ambos objetos lanzaban rápidos destellos. El sábado, 15 de noviembre, nuestros tres astronautas, Pete Conrad, Dick Gordony Allan Bean, informaron al Control de la Misión, de Houston, haber detectado efectivamente dos fantasmas a 132.000 millas de distancia. ¿Por qué no nos cuenta la NASA toda la historia de este misterioso encuentro del Apolo 12 con unos platillos volantes?».

Un hecho que nos tranquiliza es que, a pesar de que haya tantos astronautas que han visto OVNIS en el espacio, ninguno ha informado de que se hubieran producido incidentes hostiles con ellos

Aunque los Estados Unidos hayan hecho aterrizar en la Luna a varios equipos de astronautas y los hayan hecho retornar sanos y salvos, queda todavía mucho por saber. Siguen en pie muchos interrogantes que esperan contestación. ¿Por qué la NASA no revela el gran número de OVNIS vistos por los astronautas? ¿Es que los OVNIS utilizan la Luna como base de operaciones?

¿Qué son estas enigmáticas «cúpulas lunares»? Fueron detectadas por vez primera hace casi cuarenta años. En 1960 se contaron más de doscientas en la superficie de la Luna. Pero lo más extraño es que se observó que se trasladaban de un lado a otro de la superficie lunar.
Tanto el doctor Walter Riedel, antiguo director de la Base Peenemunde, de Alemania, como el astrónomo americano doctor Carl Sagan, expresaron hace unos años su opinión de que los ocupantes de los OVNIS se servían de la Luna como base desde la cual poder observar la Tierra.

Se supone que la capa atmosférica que envuelve la Luna es muy delgada, pero no es imposible que una raza más avanzada que la nuestra haya creado instalaciones subterráneas y una forma de vida, colocando unos sistemas de aireación que compensen la falta de oxígeno. Es una idea curiosa, pero hace unos cuantos centenares de años también lo hubiera sido la televisión en color, e radar y nuestros mismos vehículos espaciales.
Un día, sin embargo, sabremos la verdad. De todos modos, de lo que ahora podemos estar ciertos es de que la verdad nos es negada.

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Del libro La ciencia Antigua y el misterio de la Luna, de Chistopher Knight y Alan Butler.

«HOUSTON, TENEMOS UN PROBLEMA»

Las tripulaciones de las dos primeras de misiones Apolo alunizaron en la suave superficie de algún «mar», las llanuras de lava que para los parámetros lunares son relativamente jóvenes. Allí, la NASA se propuso visitar un lugar donde pudiera estudiar las partes más antiguas de la Luna, es decir, sus accidentadas colinas. A pesar de que la NASA no estaba preparada para acometer el alunizaje de un módulo lunar (LM) en un terreno rocoso y escarpado, la comisión encargada de la elección del lugar estaba muy interesada en un lugar llamado «las colinas de Fra Mauro», en medio del océano de las Tormentas, que parecía ser un sector bastante llano de las anfractuosidades lunares. El comandante Jim Lovell, junto con Jack Swigert y Fred Haise, fueron seleccionados para tripular la nave espacial Apolo 13 en cumplimiento de la misión Fra Mauro. El lanzamiento, realizado el11 de abril de 1970, tuvo éxito y disipó así los peores temores de quienes estaban preocupados por una misión cuyo nombre incluía el nefasto número trece.



Entonces, 55 horas y 55 minutos después del despegue (y ya en el día también decimotercero del mes), los tres astronautas oyeron y sintieron lo que describieron como «una explosión bastante fuerte » en la nave espacial. Tanto su tripulación como los controladores en tierra hicieron un rápido examen de la integridad de la nave y comprobaron que dos de las tres células de combustible del módulo de servicio estaban estropeadas. Nadie sabía exactamente qué había funcionado mal, pero no había ninguna duda de que la tripulación corría serio peligro.
Para sobrevivir durante los cuatro días que duraría el viaje alrededor de la Luna y el de regreso a la Tierra, los astronautas necesitaban una cantidad suficiente de energía, oxígeno y agua, y temieron que la provisión de esos elementos vitales fuera insuficiente en tales circunstancias. Con un funcionamiento normal, el oxígeno y el hidrógeno se mezclaban en los depósitos de combustible para producir electricidad, pero los tanques de oxígeno y de agua estaban perdiendo presión con tanta rapidez que incluso el depósito de combustible que todavía estaba en servicio no duraría mucho tiempo. Además de la penuria en la provisión de esos elementos básicos, la ausencia de potencia en el módulo de mando significaba que para eliminar el dióxido de carbono de la cabina los astronautas tendrían que depender del sistema de control ambiental del módulo lunar. Aparte de estos males, el motor principal había perdido el suministro de energía.

Sin embargo, tanto la tripulación como el personal de tierra se dieron cuenta de lo afortunados que habían sido. Aunque la situación era desesperada, el accidente había ocurrido en una de las primeras fases de la misión, así que los astronautas todavía contaban con el módulo lunar completamente equipado y provisto. Este módulo tenía un motor que podía emplearse para enviar a la tripulación en el camino de vuelta y transportaba agua, oxígeno y energía suficiente para los cuatro días que necesitaban para volar alrededor de la Luna y volver a casa. Mientras la nave dañada hacía su giro por detrás de la Luna, a 262 kilómetros de altura, se perdió el contacto desde la Tierra hasta que reapareció por el otro lado y volvió a ser captada por las estaciones terrestres de rastreo.

Tercer tramo del Saturno V
Entonces, se escucharon las siguientes palabras: «Lo que se ve ahí fuera es fantástico… Podéis ver por dónde estamos pasando». A las 8.09 de la tarde, hora estándar del este en Estados Unidos, la Apolo 13 tomó el camino de regreso a casa, y enviaron el tercer tramo del cohete de despegue Saturno V, que pesaba quince toneladas, para que se estrellase contra la Luna. Como se había previsto, golpeó la superficie lunar con una fuerza equivalente a 11,5 toneladas de TNT. El punto de impacto estaba a 136 kilómetros al oeste-noroeste del lugar donde la Apolo 12 había dejado un sismógrafo.
Los informes de la NASA relatan la reacción de los científicos en la Tierra cuando el Saturno V impactó contra la superficie lunar: «La Luna sonó como si fuera una campana».

En noviembre de 1969, la tripulación de la nave Apolo 12 había enviado su módulo lunar para que se estrellara contra la Luna después de su regreso al módulo de mando una vez completada la misión de alunizaje. El módulo lunar había golpeado con una fuerza equivalente a una tonelada de TNT provocando unas ondas de choque que alcanzaron su pico en ocho minutos y duraron casi una hora. Las señales sísmicas producidas por el impacto del cohete de la Apolo 13 fueron de veinte a treinta veces más intensas y duraron cuatro veces más que en la experiencia anterior con el módulo lunar. Esta vez, el pico de intensidad fue a los siete minutos y las reverberaciones se prolongaron durante tres horas y veinte minutos, llegando hasta cuarenta kilómetros de profundidad. La conclusión extraída de esta experiencia fue que la Luna tiene un núcleo insólitamente ligero o que carece por completo de núcleo.

En el momento del impacto, Houston comentó a la tripulación de la Apolo 13: «Por cierto, Acuario, ahora vemos el resultado que nos muestra el sismógrafo de la 12. Parece que vuestro cohete acaba de golpear la Luna y se está tambaleando un poco».

Informes de la NASA dicen que los datos obtenidos a partir de los dos seísmos lunares conducen a la reconsideración de las teorías propuestas acerca del interior de la Luna. Entre los rasgos misteriosos, dice la NASA, están la rapidez con que se llegó a un pico y las prolongadas reverberaciones, algo nada comparable con lo que ocurre cuando algún objeto impacta contra la Tierra.

Cuando hace algunos años Chris estuvo en Seattle, tuvo un encuentro con Ken Johnston, que había trabajado para Brown-Root y Northrop, un consorcio formado por Brown-Root Corporation y Northrop Corporation encargado del Laboratorio de Recepción Lunar. El consorcio fue uno de los principales contratistas de la NASA en la época de las misiones Apolo, y Ken era supervisor en el departamento de control de datos y fotografías. Ken le contó a Chris que en el momento del impacto provocado por la Apolo 13 al enviar su cohete de lanzamiento contra la Luna, los científicos no sólo habían dicho que la Luna sonaba como una campana, también habían descrito la forma en que toda la masa lunar había «temblado» de un modo preciso, casi como si en su interior hubiese habido un gigantesco amortiguador hidráulico».

Este efecto campana hizo que muchos recuperaran la especulación que había estado en danza durante varios años, la idea de que la Luna quizá fuera hueca. Ya en 1962, el doctor Gordon McDonald, un científico de primera línea de la NASA, publicó un informe en Astronautics Magazine en el que declaraba que el análisis de los movimientos lunares indicaba que la Luna era hueca.

El doctor Sean C. Solomon, que fue profesor de geofísica en el Instituto Tecnológico de Massachusetts y ahora es director del Departamento de Magnetismo Terrestre del Instituto Carnegie de Washington, así como investigador jefe por el Carnegie como miembro del Instituto de Astrobiología de la NASA, afirma: «Los experimentos orbitales lunares han mejorado enormemente nuestro conocimiento sobre el campo gravitatorio de la Luna .., indicando la aterradora posibilidad de que nuestro satélite sea hueco» .

Primera imagen de la Tierra desde la Luna. Tomada por la sonda Lunar Orbiter 1 el 23 de agosto de 1966


¿Por qué tendría ser aterradora esta posibilidad?
Carl Sagan, profesor de astronomía y ciencias espaciales y director del Laboratorio de Estudios Planetarios de la Universidad Cornell, mientras analizaba las lunas de Marte, insinuó la respuesta a esta pregunta cuando dijo: «Se entiende perfectamente que un satélite natural no puede ser un objeto hueco».

Por consiguiente, el problema es sencillo: si la Luna es hueca, alguien o algo la fabricó. Pero el debate continúa.

Un equipo de la Universidad de Arizona, con sede en Tucson, ha informado en detalle de los resultados obtenidos con su interpretación de los datos provenientes del magnetómetro de la sonda Lunar Prospector. El equipo estima que la Luna tiene un pequeño núcleo metálico que mide unos seiscientos ochenta kilómetros de diámetro, con un margen de error de ciento ochenta kilómetros aproximadamente. El jefe del equipo, Lon Hood, dijo: «Sabíamos que el núcleo de la Luna era pequeño, pero no que era tan pequeño. En realidad, esto refuerza la idea de que el origen de la Luna es especial, nada parecido al de cualquier otro cuerpo celeste como la Tierra, Venus, Marte o Mercurio».
Así que es posible que el centro de la Luna sea hueco o que su núcleo sea muy pequeño.


También cabe la posibilidad de que la Luna tenga vacíos en su composición, de la misma manera que tiene zonas superdensas que llamamos mascones. En cualquier caso, la estructura lunar es absolutamente insólita.

El principal argumento que contradice la noción de una Luna hueca, repetido una y otra vez, era que no había una teoría sobre sus orígenes que pudiera explicar tal circunstancia. El argumento dice: «Dado que no podemos explicar cómo se puede formar un satélite cuyo centro sea hueco, es imposible que exista uno así...quod erat demostrandum ».

Este punto de vista es suficientemente válido... si uno acepta la premisa que lo fundamenta, que la Luna es una obra de la naturaleza. ¿Y quién no haría esa suposición?

Pero como nosotros dejamos a un lado todas las ideas preconcebidas sobre lo que puede ser ylo que no puede ser, tenemos que aceptar que los cuerpos sólidos no suenan como una campana... pero los huecos, sí.
Hueca o no, decidimos observar más a fondo la mecánica de la Luna.



El hombre que vió estructuras en la Luna (Canal Ufopolis, de Vicente Fuentes)



Impresionantes Estructuras Artificiales en la Luna (Canal Mundo Desconocido)




Misteriosas Ruinas Artificiales en la Luna (Canal Mundo Desconocido)





Nuevas Anomalías en la Luna (Canal Mundo Desconocido)



El hombre que vio una Base Lunar Extraterrestre. (Canal Mundo Desconocido)