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martes, 5 de febrero de 2013

Tecnología extraterrestre


Tecnología extraterrestre



Los platillos volantes, que mas tarde pasaron a llamarse OVNI ó UFO (acrónimo en inglés), son maquinas como mucha gente ya sabe. Si tratásemos de explicarlo desde la física clásica, diríamos que son objetos capaces de desarrollar un trabajo utilizando algún tipo de energía, pero en el momento actual, el concepto sobre tales maquinas se hace mucho más amplio: Son capaces de volar a velocidades inimaginables, pueden permanecer estáticas en el cielo y  sumergirse en nuestros océanos a profundidades impensables para los seres humanos. Comparándolo con nuestra mas “alta tecnología” podríamos afirmar que los seres humanos nos  situamos todavía en un “avance tecnológico primitivo”, si bien desde mediados del siglo XX hasta nuestros días, el desarrollo tecnológico ha sido exponencial y por desgracia, uno de los factores que más lo ha impulsado  han sido las innumerables guerras fratricidas que han asolado la humanidad. En estos conflictos se buscaban ingenios mucho más potentes y efectivos con los cuales destrozar al enemigo. Aparecieron el radar, el vuelo a propulsión, la primera computadora que desencriptaria los códigos alemanes y la tecnología nuclear ensayada en Hiroshima y Nagasaki . Los seres humanos se han hecho adolescentes y sus maquinas se vuelven cada vez más peligrosas para sí mismos. Aun así, competir con una tecnología extraterrestre aparentemente miles de años más avanzada, se nos  hace difícil e incomprensible.

Explosion de bomba nuclear

Nosotros mismos hemos marcado ciertas barreras que nos limitan, tales como la imposibilidad de viajar más rápido que la luz o basar la propulsión aeronáutica en  la combustión a reacción. La sustentación de nuestros aviones se hace deslizando las alas sobre un medio gaseoso y aprovechando el diseño aerodinámico más ventajoso. A los cohetes en general (militares o civiles) los impulsamos quemando grandes cantidades de combustible para vencer la velocidad de escape de la Tierra (11,2 km/s ó 40.320 km/h). De este modo, lo que amarra realmente al ser humano es la gravedad: Se nos hace muy difícil escapar de este planeta rompiendo esa barrera invisible. Cuando los seres humanos viajaron a la Luna, hubo que calcular al milímetro el peso útil para adaptarlo a la carga de combustible del cohete, de otro modo los astronautas podrían haberse quedado “con el depósito vacio” a medio camino de vuelta a casa, o bien, sin la fuerza de frenado necesaria al entrar en la atmosfera terrestre.



Sin embargo, los extraterrestres a primera vista, ya han superado ventajosamente las dificultades que atenazan a los seres humanos. Y según han explicado a muchos contactados, el Universo mas allá de la Tierra se presenta lleno de vida, planetas donde los viajes espaciales son hechos cotidianos y la relación entre diferentes mundos se hace a todos los niveles, tanto comerciales como científicos, en general de ayuda y camaradería de unos seres con los otros ( a excepción, claro está, de algunas razas regresivas empeñadas en enfocarlo todo desde una óptica de egoísmo hacia sí mismos.).




Respecto a la tecnología utilizada por la mayoría de los extraterrestres, según han revelado ellos mismos a ciertos contactados ó bien por la información extraída de naves recuperadas en accidentes, los extraterrestres realizan viajes interestelares recorriendo grandes distancias en breves lapsos de tiempo,  anulando de este modo las restricciones relativistas del incremento de masa/energía por velocidad. Se deduce que han logrado algo así como una “gravedad negativa” que los impulsaría a grandes velocidades;  haciendo que sus naves “rasguen el espacio-tiempo”. Es decir,  el concepto de distancia no se aplica exactamente a como lo entendemos nosotros,  manejando ellos prodigiosamente las “dimensiones por donde avanzan a la vez que el tiempo lo llevan a cero ”  Y si a estos avances tecnológicos añadimos unas vidas infinitamente más longevas que las nuestras, necesariamente obtendrán una perspectiva diferente respecto al devenir de los tiempos y las implicaciones derivadas de cualquier viaje, sea dentro o fuera de su planeta. 




Los “motores” de tales naves extraterrestres, utilizados para anular la gravedad y proporcionarles el impulso adecuado, son de dos tipos en concreto, hasta lo que hoy en día conocemos:

A: Un fluido muy pesado (se entiende que mercurio, o algo similar) se hace girar a una “velocidad lumínica” (tal como lo hacen los electrones por un cable) en una especie de bobina formada por tubos. Al parecer, a esa velocidad relativa, los efectos que se producen son la anulación de la gravedad. Algo parecido a lo que sucede con un giróscopo.
(La descripción de este funcionamiento la hicieron en su día viajeros procedentes de Venus al contactado Adamsky y de igual modo, otra civilización distinta le explico este mismo sistema de propulsión a un ingeniero sudafricano relatado en el libro Encuentro en Sudáfrica, de J.J.Benitez y descrito en la entrada a este blog Nuestra nave ha sufrido un accidente, siendo este el enlace:


(Extracto del libro Encuentro en Sudáfrica, de J.J.Benitez)

-Él afirmó que resultaba raro que nosotros (que tenemos tantos conocimientos) no conociéramos todavía este sistema de viaje. Entonces el hablo de los fluidos en un tubo. Y vino a decirme que producían el mismo efecto que la electricidad en torno a un cable…
-¿Se refería a lo que nosotros entendemos por un electroimán?
-Sí. Y aquel hombre añadió:
-Ustedes nunca han utilizado este tipo de “imanes” con fluidos…
-Pero ¿con un tubo? –le insistí
-Sí –respondió- , el efecto que se obtiene al hacer pasar un fluido por un tubo no es exactamente de fuerza magnética, sino de gravedad…
¿Qué tipo de fluido? –pregunté de nuevo a aquel hombre.
-Un fluido que tiene mucho peso.
Yo pensé entonces –prosiguió diciendo el ingeniero- en el mercurio.
-¿Pronunció aquel tripulante la palabra “mercurio”?
-No. Él no lo dijo. Pero yo sí lo pensé al momento. Y el hombre continuó y explico que “cuando la velocidad del fluido es parecida a la de la luz o a la electricidad empieza la fuerza magnética…”.
-Pero eso es imposible –apunte- ¿Cómo vamos nosotros a provocar esa velocidad en un fluido que se encuentra en el interior de un tubo…?
-SÍ –intervino de nuevo el hombre de la bata blanca- Es fácil…
Y me hizo ver que, al no ser comprimible el fluido, cuando entra en el tubo sale inmediatamente por el otro lado. Entonces, la velocidad relativa es infinita…
-Es igual que la electricidad –insistió el hombre- No es un problema. Lo único que les ocurre es que no está suficientemente probado…
Y quede nuevamente sorprendido cuando el hombre se refirió a los giróscopos…
Esta fuerza la tienen desarrollada en su mundo a través de los giróscopos. A partir de un número de revoluciones se consigue un dominio de la gravedad…

B:Un reactor, utilizando el elemento 115 (todavía no ha sido sintetizado en la Tierra), produce antimateria y  hace posible la generación energética por aniquilación ( materia + antimateria) que es la fuerza más poderosa de las tres nucleares posibles ( fisión, se bombardea y rompe el átomo con neutrones y es la utilizada en centrales nucleares,  fusión ,cuando se junta el átomo y de ese choque se produce energía siendo el sistema utilizado en las bombas de hidrogeno y el modo de combustión del propio Sol y en tercer lugar,  aniquilación, cuando unimos materia y antimateria, logrando de este modo energía casi en “estado puro”). Desde ese reactor se alimenta a tres amplificadores de gravedad, que como explica el físico Bob Lazar  logran crear una “onda afásica” (gravitacional negativa) que les hace posible vencer la gravedad e impulsarse para realizar viajes espaciales.

En esta ocasión he traído un fragmento de un documental, donde el físico Bob Lazar nos explica esa tecnología prodigiosa. También otra parte de un documental de la relación entre el hombre y el espacio, donde se aprecia ese abismo tecnológico en el que nos hallamos.



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El fisico Bob Lazar explica el funcionamiento de una nave extraterrestre



Respecto a las cualidades de las naves hay infinidad de descripciones respecto a su forma ( esféricas, triangulares o el típico platillo volante). Algunas de ellas son capaces de cambiar de forma o tamaño, permanecer estáticas o hacer giros increíbles y tomar velocidades impensables. Pueden surcar los cielos o bien sumergirse en las profundidades de nuestros océanos sin que las enormes presiones les afecten mínimamente. Pero lo que realmente no deja de asombrarnos es la capacidad para aparecer y desaparecer frente a nuestros ojos, tal es el caso de la grabación realizada por el contactado Billy Meier de una nave procedente de las Pléyades.



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En esta secuencia grabada por Billy Meier se aprecia como aparece y desaparece el OVNI

En el libro Los grandes contactados, de Manuel Navas Arcos, la extraterrestre  pleyadiana Semjase explica al contactado suizo Billy Meier el modo de viajar de sus naves  y la forma de sortear esas grandes distancias cósmicas:

Con los pleyadianos a unos quinientos años luz de la Tierra, los físicos terrestres opinan que, viajando a la mayor velocidad concebible, es decir a la velocidad de la luz, un viaje desde Las Pléyades a la Tierra, y regreso, requeriría mil años, sin embargo, Meier mantenía que el sistema de propulsión pleyadiano era capaz de alcanzar velocidades de muchos millones de veces más veloces que la luz. Y que, con frecuencia. Semjase iba y volvía desde su planeta natal ERRA, y la Tierra. Los pleyadianos, añadía Meier, realizaban el viaje en siete horas.



Durante el cuarto contacto, y de nuevo en el octavo, Semjase le había explicado aspectos del sistema de propulsión que permitían a las naves luminosas pleyadianas trascender la distancia y el paso del tiempo.
Para viajar a través del espacio cósmico dijo, se necesita un impulso que sobrepase muchas veces la velocidad e la luz. Pero esa propulsión solo entra en acción cuando ya se ha alcanzado dicha velocidad. Esto significa que una nave luminosa necesita por lo menos dos impulsos: uno normal que proporciona impulso hasta alcanzar la velocidad de la luz, y un segundo híper‑impulso, como vosotros lo llamaríais. Con este segundo impulso paralizamos el tiempo y el espacio. Y sólo cuando el tiempo y el espacio han dejado de existir somos capaces de viajar a distancias de años luz en una fracción de segundo. Todo se realiza de una manera tan rápida que los vivientes ni se dan cuenta.
No estoy autorizada a darte más detalles. Pero puedo decirte que vuestros círculos científicos más avanzados siguen aún trabajando sobre sistemas conocidos como impulsos emisores de luz e impulsos de taquiones. Los principios elementales ya les son conocidos. El impulso emisor de luz sirve como un sistema de propulsión normal para hacer avanzar las naves hasta los límites del espacio y del tiempo. Una vez allí, el impulso del taquión entra en acción. Se trata del sistema de híper­propulsión, que es capaz de forzar el espacio y el tiempo hasta el híper‑espacio. Nosotros empleamos otros nombres, pero los principios son exactamente los mis­mos.




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La tecnologia de los seres humanos dista mucho respecto a la extraterrestre





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